
Obtener el calor adecuado: Lámparas IR para la reparación de smartphones
Si alguna vez ha pasado una tarde luchando con una unión soldada difícil de solucionar, sabe bien lo complicado que puede ser. Se necesita un calor intenso en el lugar exacto donde se encuentra el componente, pero si no se tiene cuidado, se puede dañar toda la placa PCB, convirtiendo así una reparación sencilla en algo imposible de resolver.
Por eso hemos diseñado nuestras lámparas infrarrojas de esta manera. Queríamos lograr la misma potencia que se encuentra en esos equipos industriales caros, pero a un precio que no arruine el presupuesto mensual de una pequeña tienda.
Calor rápido. Sin esperas.
Utilizamos tecnología IR de onda corta. La ventaja es que alcanza la placa mucho más rápido que la radiación de onda larga. En lugar de pasar minutos mirando fijamente un chip, se logra alcanzar rápidamente el punto de fusión deseado.
Hemos aumentado la potencia en relación con el tamaño del tubo, para asegurar que el calentamiento sea rápido. Una consejo: si utiliza un equipo de alta potencia, revise bien su fuente de alimentación. Estos equipos pueden consumir una cantidad considerable de corriente al arrancar, y nadie quiere que se apague el interruptor en medio del trabajo.
Diseñadas para resistir todo tipo de condiciones
Los filamentos están protegidos por vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque el trabajo de reparación implica ciclos constantes de encendido y apagado. Estos cambios de temperatura constantes causan estrés térmico, y el vidrio barato se rompe fácilmente. El cuarzo, en cambio, no.
Además, el ciclo halógeno mantiene todo limpio. Evita que el filamento se evapore y obstruya el interior del tubo. Esto garantiza que la luz siga siendo clara y el calor constante, incluso después de miles de horas de uso.
Usándolas en práctica
La mayoría de nuestras lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles. Utilizamos conectores estándar, así que no tendrá que pasar el fin de semana intentando averiguar qué cable va dónde.
Obtiene un haz de luz concentrado y potente, perfecto para derretir adhesivos o extraer chips de circuito integrado. Pero recuerde: con tanta intensidad, la distancia es crucial. Si está demasiado lejos, pierde esa potencia. Si está demasiado cerca, corre el riesgo de dañar la placa. Mi mejor consejo: utilice un termopar calibrado sobre la placa PCB. Así podrá centrarse únicamente en la reparación.